28 de noviembre de 2012

La absorción rectal del PP

Camilo José Cela se vanagloriaba de ser capaz de absorber por vía rectal un litro y medio de agua de una palangana. Lo dijo en 1982 en el programa de Mercedes Milá, antes de que la presentadora se convirtiera en un zombie por obra y gracia de la telebasura. No sabemos si sería cierto porque nunca hizo la demostración en público.
Decía don Camilo que eso lo hacía muy poca gente. Quizá tuviera razón y en su época fuera toda una proeza. Hoy no. Hoy el Partido Popular ha demostrado sobradamente que por vía rectal absorbe de todo: derechos sociales, sentido común, bienes públicos, democracia, consenso y hasta eventos deportivos y visitas papales.
El problema es que no retiene porque aún no ha aprendido a hacer la digestión inversa y lo devuelve todo por la misma vía pero transformado en truños que espantan. Bueno, espantan a la mayoría de la población porque los suyos están acostumbrados, son como esas familias en cuya vivienda hay un hedor permanente a repollo cocido que no perciben más que los recién llegados.
Por el recto del PP ha salido la trama Gürtel, con el amiguito del alma y el sastre del todo gratis; el inefable constructor de aeropuertos para el paseo de jubilados, Carlos Fabra; la apisonadora de barrios de interés histórico y cultural con bolsos de Vuiton, doña Rita; de harpías que odian a esos piojosos parados, como la Andreíta Fabra, la sobrina del anterior, esa del que se jodan, y la tal Pilar Sol ese ectoplasma indignado porque los parados se compran teles de plasma; el Zaplana de la Terra Mítica; y los trincones de la Fórmula Uno, la Copa América y las visitas del papa... por no hablar de los bancos.
A estas alturas cualquier lector avispado se habrá dado cuenta de dónde tiene el recto el PP: en la Comunidad Valenciana. Lo mismo que tiene en la Obra las porras de apalear a los manifestantes y en la Virgen del Rocío las soluciones para acabar con el paro.
Lo que seguimos sin saber es dónde tiene el cerebro, pero seguiremos buscándolo.

24 de noviembre de 2012

"El sitio", de Navarro Beloqui



Después de Nafsak, su primer libro de poemas, nos regala El sitio (Ediciones Tantín). Navarro Beloqui, un poeta de palabra difícil pero bella y aquilatada, vuelve a sorprendernos con esta nueva creación, extraña tanto en su fondo como en su forma.
El sitio es una plaquette, es decir, un librito de muy reducidas dimensiones, de apenas veinte páginas, en el que Navarro Beloqui incluye poemas, pero también algunos relatos en prosa. Todo ello en microtextos. Cada obra ocupa una página de la plaquette y algunas solo tiene tres versos:

Desbroza de trigales el aciano,
mirada garza, esperanza encarnada,
cielo sin nubes, entretanto.

El estilo de Navarro Beloqui, como digo, es preciso, directo y casi urgente; con un extraordinario dominio de la palabra crea bellas construcciones poéticas dotadas de potentes imágenes.

Saludo al bracero y te sueño latente
en el sur de la colina,
un suspiro de la palma y el fulgor de las estrellas.
Todo ello
está en las manos del que navega el campo
con el timonel del arado enyugado en las nucas de los fieles.
Recluido en el brillo de esta meseta subastada
y la luz, divino tesoro,
a tiempo con la estela de la rueda en carro. 

Y ello en un envoltorio peculiar y muy original, pues las raíces cántabras del autor lo han llevado a enlatar El sitio. Sí, como lo leen, la plaquette se vende dentro de una lata similar a las de las anchoas del Cantábrico (pero sin aceite)




13 de noviembre de 2012

España milenaria



¿Dónde están los del imperio hacia Dios,
los de la unidad de destino en lo universal,
los de las tardes gloriosas en la plaza de Oriente,
los del rosario y la peineta,
de la espada, el cilicio y las preces?

¿Qué fue aquellos de las ovaciones al Caudillo,
de las denuncias del contubernio,
de los insultos a la Europa masona y prostituida,
de las banderas y las palmas alzadas,
de la devoción y el orgullo patrio?

¿Adónde fueron los del Cristo del Gran Poder,
los de a mí la Legión y las procesiones,
los de la reserva espiritual y las vigilias de Acción Católica,
los del correaje y los gritos marciales,
los de la Purísima y las cosas como Dios manda?

 ¿Y qué fue de aquellos de la vida en blanco y negro,
de las sotanas futboleras en patios embarrados,
de las caricias de coronillas endomingadas,
de las oraciones y los himnos en el pupitre,
de la Inmaculada, el palio y la sangre?

Yo os lo diré: donde siempre estuvieron.

En el Consejo de Ministros,
en los consejos de administración,
en las altas magistraturas,
en las sacristías, los concilios y prelaturas,
en las direcciones de diarios y emisoras,
en las consejerías y las tribunas...

Saqueando, trizando, disolviendo,
robando, evadiendo, defraudando,
estafando, atracando, prevaricando,
desahuciando, traficando, despojando,
hurtando, arramblando, usurpando...
Agrediendo. 
 

11 de noviembre de 2012

Diario de Jürgen Toepfer: Patria

Nos engañan con palabras altisonantes como patria o nación que solo sirven para aclararnos quién es nuestro amo. Pero hemos aprendido que la patria es solo una idea que siempre nos acompaña. No tenemos dueños, sino compañeros de lucha.




Jürgen Toepfer
Mercenario en la RD del Congo

7 de noviembre de 2012

7 de noviembre



Hoy es 7 de noviembre. Se cumplen 76 años de aquel memorable día en el que los madrileños detuvieron a la puertas de la capital a las tropas fascistas del general Varela. Los militares había llegado la víspera casi sin oposición hasta Madrid, pero el engreído general Varela pensó que sería mejor dejar para el día siguiente la toma de la capital, para entrar de día y casi con banda de música . Se equivocó. Los madrileños detuvieron al fascismo durante todo la guerra.

Hoy, los herederos de aquellos fascistas sublevados lo ocupan todo, no solo en Madrid, sino en España y gran parte de Europa. Los puestos políticos y los financieros. Y pretenden llevarnos de nuevo a tiempos pasados.

Hoy es un buen día para recordar aquella gesta, en la que un pueblo prácticamente desarmado y desharrapado detuvo la brutal maquinaria militar del fascismo internacional solo con su voluntad de no querer entregar su libertad a nadie.

El 7 de noviembre debería ser el Día de la Comunidad de Madrid. Una victoria popular. Una gesta por la libertad, no como el 2 de mayo de 1808, que fue un levantamiento popular para defender a nuestro Dios, a nuestra Iglesia y a nuestro Rey.
Soy de los que piensan que fue un levantamiento reaccionario, un Vivan las cadenas.

Cuánto mejor para España si José Bonaparte hubiera permanecido en el trono unas cuántas décadas. Cuánta miseria nos hubiéramos ahorrado desde entonces y que liberación verse privado de los borbones, desde Fernando VII, el rey felón, hasta este que tenemos ahora, monarca cazador sin escrúpulos de elefantes y mitrofanes indefensos, legado del franquismo. Y entre medias de ambos cráneos coronados, dos siglos de atraso, superstición y corrupción.
 



1 de noviembre de 2012

Un mes al sol





Un mes se cumple desde que estoy al pairo con calma chicha. Cinco lunes al sol con sus días intermedios al completo. Un mes de vacaciones forzosas al que le esperan otros cinco más por delante. En este tiempo, que esperaba de sosiego y de grandes espacios de tiempo vacíos, me ha sucedido de todo y casi todo malo. Con la “santa” con un broncoespasmo en parada casi total como yo;  se me rompieron la impresora y el microondas. Cuando estaba en un centro comercial, con el microondas nuevo en el maletero del coche, se me fundió la batería. Pocas cosas hay que me den más rabia que las averías del coche: llamar al servicio de emergencias, ir al taller etc. Afortunadamente, en un ahora tenía batería nueva instalada. Al menos el seguro funciona bien.
Mi hija mayor dejó la casa en la que vivía de alquiler. Se fue un mes antes de que acabara el contrato y la casera le dio vía libre e incluso le prometió que le devolvía la fianza. Pero a la hora de la verdad, “donde dije digo, digo Diego”. La casera es un mal bicho sin palabra, una impúdica sinvergüenza. Dice la empleada de la inmobiliaria que es una señorona de alto estatus económico. No me extraña, con esa moral de saqueadora de jovencitas llegará lejos. Se ve que cuanto más dinero tiene la gente más avariciosa se vuelve. Le he dado su nombre a una prostituta trepa de la novela que estoy escribiendo. Aunque me estoy planteando si se lo merece. Mi personaje es mucho más honesto.
Pensaba que en noviembre la cosa sería más llevadera, pero los indicios no apuntan por ahí. Probablemente mi hija pequeña (tengo dos)  tenga que hacerse una artroscopia en la rodilla para arreglar un menisco averiado. Nada grave.Pero fundamental para poder practicar su deporte favorito: el roller derby.

Este mes, pese a todo, he tenido tiempo para avanzar en las dos tareas que impuse al saber que sería victima de un ERE temporal: Hacer ejercicio, algo que tenía olvidado desde hace años, y adelantar en mi novela.  

Todas las mañanas salgo a caminar/correr por la orilla del río. Me llevó la cámara y me detengo a admirar la fauna, que no es poca, como ya sabrán los que me siguen en el Facebook, donde cuelgo las fotos. Madrid Río es un espacio muy destacado de la ciudad que merece la pena visitar y disfrutar, a pesar de la gran cantidad de locos que circulan en bicicleta. La gran cagada de Ruiz Gallardón (el actual Ministro Mordaza) en este proyecto, además de arruinar a los madrileños, fue mezclar a peatones y ciclistas por los mismos caminos. Algún día tendremos un disgusto.


De la novela no diré nada nuevo sobre lo que ya escribí aquí cuando la comencé; solo que escribo a buen ritmo pero sin agobios, cuando me apetece y enriqueciéndola cada día con nuevos giros. Me gusta improvisar y retorcer la historia. Se disfruta más escribiendo una novela cuando no sabes qué va a suceder, cuando improvisas, cuando la propia trama te lleva por derroteros que tú desconocías. 
Hay escritores a los que les gusta tener todo atado y bien atado. A mí no. Prefiero que fluya y que la historia me lleve a mí en lugar de dirigirla yo. Confío en acabarla antes de fin de año.

A todo esto, mi editor sigue desaparecido en combate desde hace más de un año. Espero que algún día resurja de donde quiera que esté y sepa algo de él por algún conducto que no sea su Facebook. 

También he tenido tiempo de hacerme un tatuaje, lo que ha sorprendido a algunos de mis amigos. ¿Por qué me he tatuado? ¿Y por qué no? Era el único en casa que tenía la piel virgen. El motivo que me he grabado en el brazo es lo que yo llamo “La dama de fuego” y que reconocerá cualquiera que haya leído mi novela “Sangre de caballo”. No obstante, lo explicaré con más detalle en otro post. El tatuaje me lo ha grabado DeCraneo, un gran artista que recomiendo desde aquí. Bueno y a mejor precio.

En resumen, que estoy muy a gusto en el paro (que no se entere la Báñez que me quita la mierda de prestación), lujo forzoso que me puedo permitir estos seis meses porque yo no he sido de esos malvados que han vivido por encima de sus posibilidades y llevado a España a la ruina. Es un placer inmenso no ver ciertas caras y no cumplir determinadas rutinas alienantes. Pero en este asunto prefiero no entrar, al menos de momento. Tiempo habrá.
Quería hacer un balance de mi primer mes subvencionado por el INEM y me ha salido algo así como Querido Diario. No importa, ahí queda. Espero no haber aburrido.

CINCO PUÑALADAS Y UN DISPARO

¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Bang! ¡Zas! Expiró aferrado al policía, pensando en sus hijas. No pudo soportar que lo multara por...