28 de julio de 2011

Autocensura en los Camerinos


En España basta que algunos talibanes católicos las píen un poco para que se salgan con la suya. El Festival de Teatro de Mérida, según informa El País, ha retirado de la exposición Camerinos después de recibir "varios correos electrónicos" quejándose de que dicha imagen "atenta contra los cristianos". ¿Cuántos correos exactamente son "varios"? ¿Tres, cinco, cuarenta...?
¿Por qué no han tenido en cuenta la opinión de las personas a quienes les gusta dicha foto? ¿No se han molestado en preguntar? ¿O es que les acobarda la polémica?
Da gusto la sensibilidad que tienen los responsables del Festival de Mérida ante las peticiones de varias personas ofendidas. Es una pena que el Vaticano no tenga la misma sensibilidad y suspenda la visita del papa a Madrid, que ofende a varios miles de españoles y atenta contra el bolsillo de todos.
Como a mí no me ofende la foto y para que pueda ser admirada por quienes lo deseen (ya que se ha privado de dicho placer a los visitantes de la exposición Camerinos) la reproduzco aquí, en mi blog, donde nadie me dice lo que puedo o no puedo hacer. Y además, bien grande.


25 de julio de 2011

"El sacaleches", al descubierto

El Sacaleches ha quedado al descubierto, por fin. Ayer me lo encontré en la manifestación de los Indignados. Aunque se tapa la cara en todos los retratos de su blog, no pudo evitar fotografiarse con este menda.... y su identidad ha quedado desvelada. Se trata de Pascual García Arano, exredactor del diario El Mundo, depurado por Pedro J. por no ser de su cuerda ni de ninguna otra. Actualmente, además de exprimir el Sacaleches con toda la gracia que la naturaleza le dio, pese a ser navarro, curra en el diario de blogs Elcuartopoder.es, donde se ha juntado con otros insumisos del periodismo para hacer un ídem serio y sin condicionantes políticos, como Francisco Frechoso, Luis Díez, Esther Jaén o Raimundo Castro.

He de confesar que no me fue difícil desenmascarar al Sacaleches, también conocido como El juez de la Horca, porque lo conozco desde hace por lo menos veinte años, cuando ambos (y los anteriormente mencionados) coincidíamos en el Congreso de los Diputados. Casualmente la cabina en la que trabajaba yo era contigua a la de Pascal García, conjunción que debemos agradecer a la ampliación del edificio diseñada por el entonces presidente Félix Pons, y que nos concedió numerosas tardes (y mañanas) de regocijo y carcajeo parlamentario.
Después de unos años de separación, en los que no supe nada de Pascual, debido a mi alejamiento voluntario de la actividad periodisticoparlamentaria, volví a saber de él hace unos meses por compañeros comunes. Lo habían largado de El Mundo el día de mi cumpleaños, que también es el día del chupinazo sanferminero, triste coincidencia para un navarrico como Pascual. Pero ya estaba enganchado de nuevo al periodismo activo en los dos espacios web que acabo de comentar.
Volvimos a conectar por este milagro que es el Facebook y tuve la ocasión de leer una de las novelas que ha escrito en este tiempo, La metralleta nacional, una divertida parodia de la sociedad actual y de la que escribí algo en este blog. Por cierto, muy recomendable y se puede descargar gratis aquí.
Ayer por la mañana chateamos un rato a raíz de mi anterior entrada en este blog, pero llevábamos sin vernos la cara desde, como mínimo, 1997, que fue cuando yo abandoné el periodismo parlamentario. No comentamos la manifa de la tarde, pero allí nos encontramos por pura casualidad, entre 35.000 personas más. Yo, con mi santa, manifestándome, y él currando para escribir una crónica que es la mejor que he leído sobre la jornada de ayer. Lo primero que me dijo fue que estaba currando para Elcuartopoder.es, pero que de no haber sido así, hubiera ido igual a manifestarse.
Y le cacé la foto para que quede constancia de que el Sacaleches y el Juez de la Horca tienen careto, aunque sea feo. No, no es esta de la foto de la izquierda con casco a la cintura que custodia la Cibeles, aunque tiene todo el aspecto de sacar y repartir leches con profusión (¿alguien ha visto alguna vez a un mader@ con más cara de mala leche?) .
No. Es este de abajo que me acompaña, el de la camiseta blanca como la leche, que el otro feo soy yo.


24 de julio de 2011

Desahucios III

Para pasar el verano, esta vez traigo un juego, una especie de sudoku, que no todo van a ser quejas y lamentaciones.

El juego consiste en hacer unos pareados (no, que los embargan) versos con o sin rima con las siguientes palabras:

Botín
Motín
Camacho
Gazpacho
Lavapiés
Desahucio
Miseria
Codicia

Tendrán puntuación doble los poemas que incluyan estos conceptos:

Grecia
España
FMI
BM
Merkel
Banqueros
Agencias de calificación
sinvergüenzas
Mamones
Resistencia

Y valor triple si incluyen las frases:
"Qué os den"
"No sois más que una cuadrilla de avariciosos hijos de puta"
"Las pagaréis todas juntas"
"¿Por qué la Iglesia no condena los abusos de los ricos?" 

Quien logre incluir todas las palabras y frases arriba mencionadas tendrá acceso directo al premio gordo: un desahucio en pleno paseo de la Castellana de Madrid con profusión de antidisturbios.

Naturalmente, este es un concurso abierto y se admiten sugerencias.

21 de julio de 2011

Desahucios II





Hay imbéciles malnacidos que tocan la campanita
mientras otros se pudren debajo de un puente.

Desahucios


Parados, enfermos, discapacitados...
Ancianos, minusválidos,
mujeres cargadas de hijos... viudas.
Ellos son los desahuciados por los bancos

El piso, vacío, listo para la okupación.

Rodrigo llama a rebato con la campana
y los jueces condenan
y el fino Camacho se pliega
y los policías se cuadran.

El Estado protege la avaricia.
El Estado subvenciona la codicia.

La gente tiene derecho a defenderse del Estado.

18 de julio de 2011

Tuve un sueño...

I had a dream...

Las pensiones eran recortadas
la jubilación, retrasada.
Nos rebajaban los salarios,
nos aplicaban el copago sanitario,
privatizaban el agua
y todo el sistema educativo.
Nos recortaban el descanso semanal,
acortaban a veinte días
las vacaciones de verano.
Nos echaban del trabajo
para volver a contratarnos a mitad de sueldo.
Nos obligaban a contemplar
cinco horas diarias de telebasura.
Estaba en el asilo,
las monjas me robaban los cigarrillos,
los curas me obligaban a rezar el rosario,
los médicos me hurtaban la medicación
y unos jóvenes con corbata
y banderín en la solapa
me engañaban con el voto.


I had a dream but it was a nigthmare

12 de julio de 2011

Ecoterrorismo: la perversión del lenguaje

Poco a poco se van introduciendo en nuestro lenguaje, en nuestra forma de pensar, sin que nos demos cuenta. Y ahí se quedan para siempre porque los aceptamos con normalidad. Alguien decide calificar como ecoterrorismo a las acciones más o menos llamativas que llevan a cabo determinados grupos radicales ecologistas, como liberar a los animales presos en las granjas de visones, y se da por válido sin la menor objeción, enseguida asumimos el concepto y lo incorporamos a nuestra forma de expresarnos.
Hasta los medios de comunicación, impulsados por determinadas notas redactadas por no se sabe quién desde algunas instituciones oficiales, se atreven a publicar que determinadas personas han sido detenidas acusadas de ecoterrorismo a pesar de que no existe tal delito, no está en el Código Penal ni figura por ningún lado en la legislación española con esa terminología.
Y ya se queda el concepto para siempre, colocando a los activistas radicales semánticamente cerca del terrorismo.
¿Cómo denominar entonces a quienes talan los bosques, cubren las costas de ladrillos o contaminan los mares y el medio ambiente? ¿Hemos de usar el mismo término de ecoterrorismo para ellos, poniéndolos en el mismo plano que aquellos que simplemente boicotean una granja de visones?
Está claro que se trata de una manipulación de la realidad a través de la perversión del lenguaje. Lo que está por ver es si se hace de forma inconsciente o intencionada.

7 de julio de 2011

La calle es nuestra





Cuando la Justicia no lo es
Cuando los políticos son cobardes o vendidos
Cuando la voracidad de los bancos gobierna nuestras vidas...
La calle es nuestra y no de ellos.









 ¿Quién no ha visto alguna vez a la policía de Rubalcaba el Rojo situarse por las mañanas temprano en las bocas de Metro para atrapar a inmigrantes que van a trabajar?

5 de julio de 2011

Retoñar de la carne talada

Es como el árbol talado que retoña desde la herida,
le crecen brazos, piernas y hasta ideas,
espera poner dos piedras de futura mirada
allí donde solo hay cuencas vacías.
Parece que le brota savia roja para nuestra libertad...

Perdón por emular a Miguel Hernández pero es que parece que escribió su poema pensando en Rubalcaba, que retoña de nuevo, una vez más, y esta vez en rojo. 

Supresión del canon digital
Impuesto a los bancos y a los más ricos.
Medidas contra los embargos de viviendas.
Un arma secreta contra el paro que se guarda para cuando las elecciones...
Temblando estoy a la espera de que hable de la financiación de la Iglesia y de la Jornada Mundial de la Juventud.


Para compesar mi atrevimiento os dejo a Serrat que interpreta a Miguel Hernández (y seguro que también a Rubalcaba) mucho mejor que yo.





Y el texto original del poema:

Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para el hijo será la paz que estoy forjando.
Y al fin en un océano de irremediables huesos,
tu corazón y el mío naufragarán, quedando
una mujer y un hombre gastados por los besos.

La guerra es como una hoguera
donde los locos se abrasan.

Tristes guerras
si no amor la empresa.
Tristes, tristes

Tristes armas
si no son palabras.
Tristes, tristes.

A lo lejos tú, sintiendo
en tus brazos mi prisión
en tus brazos donde late
la libertad de los dos.
Libre soy. Siénteme libre.
Sólo por amor.

1 de julio de 2011

El sueldo del presidente

Iberia despedirá a la mitad de su plantilla en el aeropuerto de Manises (Valencia), es decir, a 98 trabajadores. Será para poder pagar el indecente sueldo de los directivos tras su fusión con British Airways.

CINCO PUÑALADAS Y UN DISPARO

¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Bang! ¡Zas! Expiró aferrado al policía, pensando en sus hijas. No pudo soportar que lo multara por...