30 de mayo de 2011

Avanza el neofascismo


La Real Academia de la Historia se apunta al revisionismo. No resulta especialmente sorprendente. Vivimos en un país de derechas y la tendencia de los últimos 25 años nos lleva a una paulatina conservadurización de las sociedad mundial sin que nadie le ponga coto.
A mí no me extraña el neofascismo (nos lo quieren colar como neoliberalismo) que nos invade y lo vamos absorbiendo por todos los poros de forma lenta pero inexorable.
Franco no era un dictador, solo un poco autoritario; la culpa de la Guerra Civil la tuvo el gobierno republicano, por caótico; ZP ganó las elecciones por la manipulación del Prestige, y Juan Negrín era un dictador. Ese sí que era un dictador, y no Franco, que fue un devoto católico que se vio obligado a tomar las armas para defender a España de la horda roja.

Y cuela. La gente se lo cree. ¿Qué dirá de Baltasar Garzón? ¿Qué es un bolchevique?

Vivimos en un neofascismo que busca aculturizar a la gente para que sea incapaz de discernir un Franco de un Negrín.
Vivimos un neofascismo que busca reducir la capacidad adquisitiva del ciudadano hasta límites en que se vea obligado a dedicar todo su esfuerzo y todo su ingenio a buscarse la vida para llegar a fin de mes y no piense.
Vivimos en un nefascismo en el que se ha desmantelado el sector público (y regalado a la plutocracia) porque sabe que el sector público es un arma de transformación política en manos de la izquierda.
Vivimos en un neofascismo que nos obliga a trabajar hasta la ancianidad para que los jubilados vuelvan a ser esos seres axhaustos que fueron hace cien años y no no tengan capacidad de lucha ni sean un lobby que proteja sus derechos.
Vivimos en un neofascismo que prefiere tener a los jóvenes atados a contratos basura, con la amenaza de despido permanente, para que sean dóciles y no se asocien.
Pero sobre todo, vivimos en un nefascismo que manipula las mentes y distorsiona los valores con la televisión y los medios de comunicación, metiendo en nuestras casas a gentuza sin oficio ni beneficio, cuyo mayor mérito es haberse follado al primo de la vecina del torero de turno, con fútbol un día sí y otro también, con programas que nos cuentan las envidiables aventuras en los mares del sur de una docena de memos y memas con siliconas pectorales y cerebrales.
Además nos obligan a creer que para ser modernos y estar a la moda necesitamos todo tipo de cachivaches estúpidos llenos de botones.
Y todo esto, y vuelvo al principio, se agrava con un gobierno presuntamente de izquierdas. Es este gobierno el que financia el diccionario revisionista de la Real Academia de Historia, es un gobierno del PSOE el que permite que se califique de dictador a Negrín, que fue un histórico militante del partido. Y el Rey lo presenta, y la ministra González Sinde está allí como un pasmarote sin enterarse de qué va la película, y el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, paga la factura (6,4 millones) y hace de tonto útil a la ultraderecha, que una vez más, nos la mete doblada hasta el corvejón mientras el PSOE hace de don Tancredo.
Señores del PSOE ¿por qué no disuelven el partido? ¿Por qué no se multiplican por cero? ¿Por qué no subastan sus sedes y se marchan al campo a criar pavos o pepinos?
Dejen que aflore una izquierda de verdad, sin el incordio que suponen ustedes, dejen de joder la marrana. Para derecha ya nos vale con esta que revisa la Historia y se la cuelan a ustedes de forma ingnominiosa. Son más inteligentes que ustedes. Lárguense ya, por favor.

19 de mayo de 2011

8 de mayo de 2011

La Casa Real, un paraíso fiscal coronado


En un acto presidido por una bandera republicana, Antonio Romero presentó su libro de memorias en el Ateneo de Madrid acompañado de muchos amigos, camaradas de partido, adeptos y republicanos varios. Allí estuve para acompañarlo y estrecharle la mano una vez más. Antonio nunca defrauda. Sus intervenciones son las más divertidas que he escuchado en un político a lo largos de mis ya treinta años largos de carrera periodística. Si a eso le añadimos que es una de las personas más dignas e íntegras que conozco (dentro y fuera de la política) y es de una humildad y afabilidad prácticamente desaparecidas hoy día del planeta Tierra, no tengo más remedio que añadir, entonces, que es una de las mejores personas que conozco.
A la presentación de "Memorias de Antonio Romero, un jornalero en los secretos del Estado", como estaba anunciado, acudieron el coordinador de Izquierda Unida, Cayo Lara; el secretario general del PCE, José Luis Centella (el diputado más rápido del Congreso le llamábamos de broma cuando llegó a la Cámara de la mano, precisamente, de Romero), Iñaki Anasagasti, senador del PNV y republicano confeso, y la autora de la biografía, Esperanza Peláez, periodista malagueña que le ha sabido dar al libro un toque cercano y cálido muy adecuado a la personalidad de Romero.
Llegué tarde, lo mismo que Esperanza y Anasagasti, porque se había anunciado el inicio del acto a dos horas diferentes, las 19.30 en algunos sitios y las 20.00 en otros. Un desastre muy propio de la izquierda. Naturalmente, todo fueron loas (merecidas) a Antonio y al libro que no voy a repetir aquí.
Hubo frases ingeniosas y denuncias contundentes pero como olvidé llevar el boli no las apunté y casi todas las he olvidado. Problemas del alemán que siempre va conmigo.
La mayoría de los asistentes reclamaron la III República, no en vano Romero es el coordinador de la Red de Municipios por la III República, criticaron el asesinato de Bin Laden perpetrado por un premio Nobel de la Paz, como es Barack Obama, y clamaron por un cambio de la ley electoral para que todos los votos valgan igual.
Romero dijo que hay en el mundo sesenta paraísos fiscales, pero que la monarquía española hace el número 61. ¿Por qué? Porque no da cuenta de los nueve millones de euros que cada año los Presupuestos Generales del Estado le adjudican a la Casa Real.
"La monarquía es ilegal", insistió Romero, porque "nadie puede venir al mundo con una corona bajo el brazo. Va en contra del artículo 14 de la Constitución".
(Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social).

 Otra de las intervenciones divertidas fue la de Iñaki Anasagasti. Relató los problemas que tuvo para publicar su libro "Una monarquía protegida por la censura", que, naturalmente, se refiere a la española. El senador vasco dijo que se lo pidió una editorial catalana (dijo el nombre pero no lo voy a repetir aquí) pero que cuando estuvo terminado le dieron largas y al final desistieron de editarlo pese a haber sido de ellos la inicitiva. Anasagasti dice que hubo "presiones reales". Finalmente ha salido en Foca-Akal.
Anasagasti contó una anécdota con el rey durante una comida que mantuvo con los portavoces de los grupos parlamentarios en el Congreso en tiempos de la guerra de Irak. El motivo de la cita no fue la guerra, sino la renovación de un cuadro de los reyes en el Congreso, pero Felipe Alcaraz (IU) se presentó con una chapa que rwzaba "No a la guerra".
-¿Qué pone ahí? -le preguntó el rey, según la versión de Anasagasti.
-No-a-la-gue-rra -contestó Alcaraz, subrayándole cada sílaba.
-Pues yo estoy a favor de la guerra porque soy militar -replicó el rey.
-Entonces vaya usted a la guerra o envíe a su hijo, pero no embarque a todo un país -contestó Alcaraz, apoyado por el portavoz del PNV.
Al final de la comida, "alguien de la Casa Real", confesó Anasagasti, le reprochó a Alcaraz haber sido descortés con el monarca.
Anasagasti también dejó esta frase, que me parece de lo más lúcida, y que ya he publicado en otro lugar:

Hemos casado a un príncipe
Hemos beatificado a un papa
Hemos lanzado una cruzada
Asesinamos a nuestros enemigos...
Bienvenidos a la Edad Media.


 Al final del acto, Romero se puso las botas firmando ejemplares de su autobiografía. Tantos que para mí los quisiera cuando acudo a la feria del Libro. 






6 de mayo de 2011

2 de mayo de 2011

Presentación-homenaje a Antonio Romero

El próximo día 4 de mayo, Antonio Romero presenta en Madrid sus memorias. Se trata del volumen Memorias de Antonio Romero. Un jornalero en los secretos del Estado, del que ya se ha hablado en este blog. Ahora, sin embargo, se trata de rendir un homenaje al compañero Romero y el libro no es más que la excusa. Será en un acto que se celebrará en el Ateneo de Madrid, a la hora que figura en la invitación que se adjunta. Esta invitación es imprimible y válida para asistir al acto aunque estoy por jurar que no será necesaria para poder asistir. Como siempre, será la capacidad del salón de actos del Ateneo la que imponga el límite de asistentes que, a buen seguro, serán muchos dada la cantidad de amigos y simpatizantes que tiene Antonio.
Como se indica en la invitación, habrá sistencia destacada de políticos de diversos colores que han tenido contacto con Antonio a lo largo de su dilatada carrera, tanto en el Congreso como en el Senado y en el Parlamento Andaluz.
El que quiera saludar a Antonio puede pasarse libremente. Yo también asistiré y ambos estaremos encantados de saludaros a todos. 
La presentación del libro, como decía, servirá también de homenaje a Romero, retirado de la política institucional pero no de la actividad ni de la militancia progresista, no en vano es el coordinador de la Red de Municipios por la Tercera República
El republicanismo, una razón más para acudir. Os esperamos.

MAIKO

Una maiko, aprendiz de geisha, en plena danza. Kioto (Japón) 2016