30 de julio de 2010

Folclorismo cultural, cultura folclórica


Resulta desalentador comprobar cómo el Partido Popular, acuciado por la prohibición de las corridas de toros en Cataluña, se apresura a pedir al Congreso que declare bien de interés cultural a la denominada Fiesta Nacional mientras que en otros asuntos infinitamente más importantes que afectan al patrimonio se comporta como un depredador adorador del ladrillazo y la piqueta.
Es muy loable su interés por la fiesta de los toros. La decisión del Parlament, prohibiendo las corridas es muy discutible, sobre todo si al mismo tiempo permite, en un ejercicio de incoherencia, que se sigan celebrando otros festejos que incluyen actos de salvajismo contra los toros. Para estos sí consideran a la tradición como excusa razonable para no erradicarlos de su territorio.
El PP, sin embargo, tiene toda el alma puesta en acabar con una zona de gran interés cultural e histórico como es el barrio del Cabanyal, de Valencia. Allí Rita Barberá lucha contra todos, incluido el Tribunal Constitucional, para destruir el único ejemplo de barrio de pescadores (con estilo modernista) que queda en una gran ciudad del Mediterráneo. Y su partido, con el cuestionado Francisco Camps a la cabeza, hace piña con ella en su afán destructivo.
Lo mismo sucedió con las ruinas de Numancia, donde la Junta de Castilla y León se ha comportado como un segundo Escipión, o en Murcia, donde el ayuntamiento del PP estaba dispuesto a destruir sin pestañear los restos de la ciudad árabe del siglo XIII que aparecieron al construir un aparcamiento.
En todos estos casos fueron las iniciativas populares las que lograron detener el expolio cultural, aunque no al cien por cien porque la Justicia (en cuya mano está siempre la decisión final) es más lenta que las excavadoras.
También el patrimonio natural está en riesgo cuando los políticos del PP se quitan las gafas de la miopía. Son los casos de Candeleda y de las Navas del Marqués, ambos en Ávila, en los que se desprecia el bosque, la naturaleza, la fauna y la flora, herencia de todos, en favor de la iniciativa privada, el urbanismo, la especulación y los sempiternos campos de golf.
Madrid no se libra de la especulación. El caso de las Vistillas en pleno centro de la capital, en el que el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón heredó de su antecesor, el beato Álvarez del Manzano un macroproyecto con el único fin de favorecer a la Iglesia en el denominado MiniVaticano. La Justicia, una vez más gracias a la movilización vecinal, lo ha paralizado pero ya conocemos el empecinamiento de Gallardón: ha recurrido.
Y la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, no contenta con colocar un campo de golf en pleno Chamberí, donde debía haber zonas verdes para todos, recorta el área del Parque de Guadarrama, limitando la protección a las cumbres. De este modo deja campo libre a la afición favorita de los cargos publicos del partido: especulación urbanística, talas de árboles, destrucción de ZEPAS, privatización de zonas públicas y quizá, cómo no, algún campo de golf.
En suma, que el eslogan de la política del Partido Popular en materia de patrimonio es el de ¡vivan los toros y la piqueta!
La próxima iniciativa quizá sea la de reclamar la protección de la pandereta y la zambomba.

14 de julio de 2010

Nafsak


Nafsak es el primer libro de poemas de Navarro Beloqui. Según me cuenta, ese término extraño, nafsak, significa tú mismo en árabe. Apropiado en un volumen que habla del amor de uno mismo y de los demás. Aunque lo hace en términos oscuros, difíciles, tanto que a veces es necesario reeler despacio los poemas para intentar desentrañar su significado, 


Sueño diabólico

Qué término desastre
colapsa la yugular de la encina
cuando los ángeles afirman
que no existen
y el umbral de tu puerta
pierde plumas de ave.


Buen 'charm'

Subvertida en el sueño famélico del amor,
el maremoto triste de la luna
que avanza o retrasa la esperanza de las olas
es tu aliado.


envueltos en potentes imágenes y bellísimas aliteraciones,


En los valles

Pide tus labios un amanecer,
busca el secreto horadado en la roca de tu boca
recorre los valles de las comisuras y
sorbe hermosos suspiros de espuma.



O con contundentes anáforas,


Palabras tónicas

Ateneo de centeno entre unos labios.
Palabra negra
Palabra muerta
Palabra de pena
se lamenta de amor.


Un libro de poemas que habla del amor, de sus espinas y de sus heridas, de los amantes y de los estragos por los que respiran. Un sorbo de literatura fresca pero no sencilla que obliga a ejercitar la mente y no solo el corazón. 
Pronto sabremos más cosas de Navarro Beloqui, sin duda.

9 de julio de 2010

En Valladolid, con el "Tesoro de Vulturia"

Ayer estuve en Valladolid, de bolos, para promocionar mi última novela, El tesoro de Vulturia. Hice un recorrido por la televisión autonómica de Castilla y León, la Ser, la Cope, Punto Radio, El Norte de Castilla y de nuevo la televisión autonómica para grabar otro programa.
Tenía que empezar tan temprano la jornada (8.45 h), con una tertulia en directo en la televisión regional que me fui a Valladolid la víspera para no tener que darme un madrugón. Eso me obligó a ver allí el partido de semifinales del Mundial de Sudáfrica entre España y Alemania. Me sorprendió el ambientazo que había allí ya desde media tarde, con gente por la calle con las pinturas de guerra rojigualdas, con camisetas y banderas de la selección.
Me resultó un poco deprimente tener que ver el partido a solas en la habitación del hotel. Pedí un bocata de calamares al servicio de habitaciones, cogí un refresco del mini-bar y me acomodé en la cama para disfrutar del espectáculo. La victoria de España y el buen juego del equipo compensó la soledad.
Al día siguiente, al tajo. Acompañado por el jefe de prensa de Algaida, Óscar Oliveira, y un calor sofocante, tuve una jornada de no parar aunque sumamente agradable, no solo por el trato recibido en los diferentes medios de comunicación que visité, sino por el gusto de volver a pasear por una ciudad en la que viví durante cuatro años (entre 1984 y 1988) y que ha crecido desmesuradamente. Pese a ello parece que sigue siendo un lugar muy cómodo para vivir.
Y además tuve una agradable sorpresa al compartir la tertulia que abría el día, no solo con Pedro Damián de Diego, amigo y compañero de la Agencia Efe, cuya participación conocía, sino con Jesús Fonseca, delegado de  La Razón en Castilla y León y alguien que fue importante para que yo pudiera comenzar a escribir novela cuando fue mi director en Efe allá por 1997 (ver el vídeo de abajo). También estaba Angélica Tanarro, periodista del El Norte de Castilla. 

Aquí os dejo el vídeo del programa. Os aviso: dura media hora. Pero creo que es muy entretenido.
Y si queréis leer la entrevista que me hicieron en El Norte de Castilla y que se ha publicado hoy, pinchad aquí.

CINCO PUÑALADAS Y UN DISPARO

¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! ¡Bang! ¡Zas! Expiró aferrado al policía, pensando en sus hijas. No pudo soportar que lo multara por...