21 de febrero de 2009

Mañas reedita "Ciudad rayada"


José Ángel Mañas acaba de reeditar una de sus mejores novelas: Ciudad rayada (Booket). Esta obra, que amplió su particular mundo Kronen, se publicó hace quince años y ahora regresa a las librerías después de una temporada injustamente perdida en el limbo de la descatalogación. Los amantes del mundo Kronen -como es mi caso-, que José Ángel abrió con la famosísima Historias del Kronen (1994), estamos de enhorabuena.
Yo leí esta novela hace tiempo y disfruté mucho con las andanzas de Kaiser, ese camello menor de edad que vive al límite y a un ritmo trepidante en los barrios de la periferia madrileña. Mañas, que calificó en su momento esta obra de novela-punk, ya nos ofreció el año pasado otra perla de ese mundo que tan bien describe con la publicación de La Pella (Lengua de trapo), una historia que comparte algunos de los personajes kronen.

18 de febrero de 2009

Las Vistillas: se prepara un nuevo atentado contra el patrimonio


No es nuevo. Ya llevan muchos años preparándolo. Pero parece que ahora va en serio. La connivencia entre la Iglesia de Rouco y el Ayuntamiento del faraón Gallardón está a punto de perpetrar un nuevo atentado contra el patrimonio de Madrid, que es el de toda España. Lo publica hoy El País, y aporta suficiente información como para que
yo no me extienda aquí.
Solo haré unas reflexiones.
La primera es que, como siempre, el pelotazo se impone a la conservación de nuestro Patrimonio, en este caso con la agravante del atentado a la línea visual en un lugar singular de la capital.
La segunda, que el poder pólitico de esta ciudad, Comunidad y Ayuntamiento, sigue bajándose los pantalones ante la Iglesia (Y eso que no son menores de edad). Si con Álvarez del Manzano ya vivían con los calzones por los tobillos, estos de ahora es que no consiguen subírselos más allá de las rodillas. Recuerdo aquí el empecinamiento del anterior alcalde de Madrid en negarse a ejecutar la sentencia que ordenaba el derribo parcial de la iglesia de Nuestra Señora de las Fuentes ordenado por el Tribunal Supremo (sí, hasta allí llegaron los recursos) porque invadía suelo público.
La tercera, que la Iglesia, por mucho que quieran presentarse como santa y masdre nutricia del espíritu humano está más apegada al ladrillo y especula más que Paco el Pocero.
La cuarta, ¿para qué coño quiere la Iglesia un macroseminario si el que tiene está vacío porque cada día hay menos vocaciones para vestir la sotana?
Y la quinta, que el empecinamiento de Rouco y de Gallardón, responsables directos del atentado contra el patrimonio, conseguirá que en su momento se produzcan enfrentamientos con los vecinos para evitar el desastre.
Y si no, al tiempo.

Enlaces de interés:








16 de febrero de 2009

Arte "subprime"

Las hipotecas subprime están en el meollo de la crisis económica. Son aquellas que se concedieron por millones en Estados Unidos a gente sin ninguna posibilidad de pagarlas (eso no les importaba a los comerciales que las concedían porque ellos cobraban por pieza). Después, los bancos "empaquetaban" varios miles de ellas, las ponían nombres atractivos y las vendían a otros bancos. Así, en cada transacción, el producto del paquete se incrementaba... hasta que llegó el día en que alguien, en cualquier oficina, se molestó en mirar qué había dentro de esos paquetes con nombres tan brillantes. Descubrió que en su interior solo había varios centenares de hipotecas concedidas a personas insolventes y que, por tanto, esos títulos no valían nada. De pronto miles de millones de dólares desaparecieron sin dejar rastro. La crisis estaba servida.

(Es muy recomendable ver este divertidísimo vídeo antes de continuar la lectura del post)



Bien, pues en el arte tenemos algo parecido. Hay un artes subprime que hemos podido contemplar recientemente en la feria de ARCO. Un ejemplo que vi en la televisión: la imagen muestra una caja de plástico azul de esas que se usan para llevar fruta. Por encima tiene una costra de sal seca. La galerista dice a la periodista que se trata de una obra de arte que vale nueve mil euros. En una enrevesada explicación dice que simboliza el bien y el mal, el yin y el yan, la dualidad de lo pleno y lo vacío... o algo parecido. Probablemente, habrá alguien que pague ese dineral para ponerlo en su casa, su oficina o su palacio. No cabe duda de que la plusvalía que ha generado el artista causaría sonrojo de envidia a los recalificadores de terrenos en Madrid. Convierte algo que no vale más allá de veinte euros (por los kilos de sal que lleva) en una obra de arte de 9.000. ¡Espectacular!

Y obras de arte como esta proliferan últimamente.
El problema vendrá cuando finalmente alguien que no tema enfrentarse a los snobs de turno que gobiernan este mundillo diga que eso no es más que una gran cagada... y la gente se lo crea. Entonces el valor caerá de golpe de 9.000 euros a cero (no valdrá ni el precio de la sal, que estará ya inservible hasta para evitar costaladas en invierno).
A continuación os presento algunas obras de arte susceptibles de ser catalogadas como subprime:








11 de febrero de 2009

La guerra y la paz, protagonistas en mi encuentro de Córdoba con los lectores

Cómo se recrean en una novela personajes que existieron realmente, como Francisco de Goya o Xavier Mina, fue una de las cuestiones suscitadas en el encuentro que mantuve el pasado viernes con un grupo de lectores en la biblioteca central municipal de Córdoba.
Invitado por la bibliotecaria jefe, Ana Rivas, una mujer que se desvivió por hacerme agradable la estancia en la ciudad durante todo el fin de semana, tuve la ocasión de entrar en contacto con un grupo de unas cuarenta personas, la mayoría de las cuales había leído mi última novela: Memorias del guerrillero con dos cabezas.
No es frecuente este tipo de actos -al menos para mí- que te permiten tener una opinión no contaminada por la amistad o la cercanía de personas que han leído tu obra. Tengo que reconocer que aunque la opinión general fue muy favorable a la novela (por eso me invitaron) no faltaron críticas, unas más razonables que otras, naturalmente, durante casi dos horas de charla.
Como el encuentro era con motivo de las XXV Jornadas por la Paz del Distrito Sur, hubo quien me preguntó sobre cómo ha evolucionado la visión de la guerra y de la paz desde aquellos tiempos hasta nuestros días. Pregunta difícil, casi más propia para formulársela a un filósofo o a un historiador. Mi opinión es, y así lo dije, que el cambio ha sido radical. Hoy día, en Occidente, pese a que vemos la guerra a diario en la televisión, casi en directo, tenemos verdadero terror a sufrirla en nuestras carnes. Nos asusta y nos repele la violencia de tal modo que hasta se condena a la madre que da un bofetón a su hijo para reprenderle.
Hace doscientos años la violencia y la guerra estaban mucho más interiorizadas en el ser humano. España estaba en guerra casi de continuo, desde hacía siglos, la paz era un bien casi desconocido y la diplomacia no era la herramienta más popular para resolver los conflictos.
Alguno de los asistentes me preguntó, al hilo de esto, que le chocaba cómo una persona, como es el caso de Leandro Honrubia, protagonista de la novela, puede pasar de ser un aprendiz de pintor en el taller de Goya a empuñar las armas en la guerrilla que combatía a Napoleón. Creo que cuando la guerra te aprieta en tu propia casa, cuando te ves obligado a matar para sobrevivir, el más pusilánime de los mortales no duda en hacerlo.
También tuve ocasión de explicar mi opinión muy personal sobre el 2 de mayo que quizá n o la comparta mucha gente: el levantamiento popular fue reaccionario porque se hizo para defender al rey, a Dios y a la religión, los tres elementos que tenían amarrado al pueblo al atraso y a la ignorancia y que consideraban que estaban en peligro con la invasión francesa.
Al día siguiente, sin embargo, ante el vacío de poder real, se comenzaron a formar la Juntas Locales que, en mi opinión, significan el nacimiento de España como nación moderna, como un conjunto de ciudadanos iguales ante la ley que ocupan un territorio común... y eso que las Juntas estaban regidas por los de siempre (nobles y curas) puesto que el pueblo, tras la revolución, no supo qué hacer con el poder. Todo ello desembocó en la Constuitución de 1812, la más avanzada de la época. Solo había un problema: el pueblo seguía siendo el más atrasado del mundo. Lo cual facilitó el retorno al absolutismo tras el regreso de Fernando VII en 1814. El encuentro, como digo, fue muy agradadable, ambientando con diapositivas de los Desastres de la Guerra, de Goya, en una amplia sala del modeno edificio de la Biblioteca Central de Córdoba.
Aprovecho para añadir que, según noticia difundida por la Agencia EFE el mismo día de este acto, que recogía un estudio de la revista Consumer Eroski, Córdoba está entre las ciudades de España con mejores bibliotecas.



9 de febrero de 2009

Entrevista en el "Diario de Córdoba"

El pasado viernes estuve en Córdoba, invitado por el club de lectura de la red de bibliotecas municipales para hablar de mi novela Memorias del guerrillero con dos cabezas, dentro de las Jornadas por la Paz del distrito sur.
Antes de este encuentro con los lectores tuve ocasión de hablar para diferentes medios de comunicación, entre ellos el Diario de Córdoba, que publicó al día siguiente la entrevista que os adjunto, por si os interesa leerla. No es que yo la haya escaneado mal, sino que el diario la publicó cortada. Es porque hablo demasiado.
En próximo días incluiré aquí una reseña del coloquio con la gente, que fue muy ameno y enriquecedor, al menos para mí.

NUEVA ORLEANS, 10 AÑOS DESPUÉS DEL KATRINA

Ha pasado una década y la ciudad se ha puesto en pie y ha recuperado el pulso que quedó interrumpido de pronto por el huracán más devastado...